martes, 15 de agosto de 2017

El Sastre




El  Sastre

Cerca de mi casa, contaría  siete casas después de la mía, todas las mañanas acudía a comprar el pan muy temprano; era la bodega de doña Catalina, muy caserito yo saludaba cordialmente a la casera, ¡buenos días doña catalina!!, riguroso un buen caballero desde el inicio de la de mi entrada a la bodega  y con todo cordialidad que a mi saludo acompañaba siempre una sonrisa alegrando siempre la mañana, doña cata como cariñosamente la llamaba me atendía con toda amabilidad y contándome los últimos chismes de la cuadra y los chistes del momento, son terribles me decía; acá llega todo tipo de comentarios y por voluntad propia ¡yo ni les pregunto!!!, una de las clientes también de  doña catalina era una joven señora margarita, una vecina recién llegada al barrio,  una hermosa joven mujer casada y con dos hijas mujeres una de meses y otra de dos años, sabíamos que era esposa de un gendarme , era de la Guardia Republicana, un fortachón que nadie se atrevía a miras a su esposa, doña Margarita, cuando él estaba presente jajá.
Los meses pasaban... no era muy asidua pero llegaba   a la misma hora, nos veíamos muy temprano haciendo las compras para el desayuno;  iniciando la mañana doña margarita.... así es joven esperemos que este día sea tranquilo y que no haya mucha delincuencia ni terrorismo, es algo que está afectando mucho al Perú, estamos a mil problemas pero seguimos en la lucha, así es doña margarita es una época difícil la que nos toca vivir pero saldremos adelante.   
Siempre, ella respetuosa me contestaba los saludos y a veces charlamos  unos minutos con todo el respeto de una buena vecina, y también ella se había hecho amigas y todos muy amablemente hablaban de ella.
Un mañana  doña catalina me dio la mala noticia, nuestra amiga margarita se había mudado a otra ciudad, fue algo repentino… a su marido lo habían cambiado de lugar  y todo muy rápido se mudó, fue tan solo unos días antes que departíamos amenamente muchas cosas sobre la problemática actual, me quedo el recuerdo de ese día, aquella bella mujer ya no la vería más por las mañanas. 

El tiempo paso, se acumularon muchos años yo termine mi bachillerato conseguí trabajo fuera de mi ciudad… en el norte , era en una escuela que para bien o mal tenía algo seguro, pero las salarios no eran como uno deseaba , en esa época un auxiliar en educación ganaba muy poco, vivía en las afueras de Chiclayo ciudad donde trabajaba , alquile una casita que por un tiempo  compartía con una compañera sin necesidad del matrimonio fuimos conviviendo hasta que ella se mudó  diciendo que tenía una oportunidad en Lima, la capital, después de una pequeña discusión y un intento porque las cosas mejorarían  nos dijimos adiós con la  promesa que algún día nos reuniríamos de nuevo, pero bueno eso nunca llego a suceder… a pesar de numerosas cartas y llamadas telefónicas, definitivamente no era lo mismo y el cariño que uno sentía se fue enfriando y alargando las llamadas y las cartas hasta poner fin a todo el tiempo  compartido.
Logre a pesar de lo difícil que era la economía  comprarme un carrito, con el fin de poder incrementar más mi entrada monetaria mensual, lo pude poner a trabajar en un comité de la ruta Chiclayo – Ferreñafe. La ciudad de la doble Fe le dicen,  situada a veinte minutos de Chiclayo, yo podía trabajar a la salida del colegio. En el comité  tenía el turno de la tarde hasta la noche, y así lo hice, acomode mis horarios y lo pude lograr, tenía más ingresos, mi tiempo copado, la felicidad de poder ahorrar más y me podía sentir tranquilo y mas holgado económicamente.
           
Un día esperando pasajeros como las cuatro de la tarde, se sentó una mujer, a primera vista impactaba muy fachosa blanca unos lentes enormes que cubrían  bien sus ojos y algo más de sus facciones, muy bien vestida, simplemente la mire por el retrovisor un saludo cordial y sin cruzar una palabra más hacia mi trabajo en llevar a los pasajeros hasta su destino. Se hizo cliente habitual, desde la primera vez que la vi sabía que era una mujer que yo conocía, solo tenía que recordar hasta que la vi sin lentes se me hizo más familiar, a pesar que siempre ella prefería sentarse en la parte posterior del auto  un día le recordé donde la conocía, y si era ella la señora Margarita, la doña que siempre nos encontrábamos en la bodega de doña catalina por las mañanas. Era del mi barrio aunque solo estuvo un año lo suficiente fue para no poder olvidar a tan hermosa mujer. A pesar de mi alegría de verla las preguntas de rigor, siempre por su vida, ella muy cortante y desinteresada en conversar con migo se descansaba en el asiento sin decir nada hasta llegar a destino que era el parque principal de ferreñafe. Allí ella se despedía bajaba y caminaba en dirección a la calle aledaña al paradero hasta que la perdía de vista. Viajera habitual por meses a veces desaparecía un tiempo luego de nuevo viajaba.  Un día más decidida a conversar me conto que su marido había fallecido en un accidente de trabajo, y le pregunte por sus hijas, que estaban bien Vivian en Chiclayo con ella, que tenía una pensión pero que la situación estaba difícil y simplemente estaba luchando por sus hijas en sacarlas adelante  de eso ya muchos años de su viudez, yo calculaba que habrá pasado casi diez años a mas desde la última vez que la vi.
Todo un galán me comporte,  una mujer hermosa y viuda, muchas veces la invite a salir con todo el respeto pero nunca accedía a mis invitaciones solo me miraba y me decía que no, al igual que su trabajo nunca dijo el lugar, pues mi ofrecimiento para recogerla también le propuse simplemente no y se marchaba.
 Un día conversando con los del comité uno de ellos me dijo desinteresadamente que la señora entraba donde El sastre…. ¿el sastre? Si… me dijo, Yo vivo a media cuadra y la veo entrar allí, de seguro trabaja para el sastre deberías ir a allá y preguntar, ¡pero el sastre…! me imagine a doña margarita con su máquina de coser a todo full cociendo y todo, bueno me dije, será motivo de visitar y aprovechar al señor sastre y hacer la respectiva consulta sobre un pantalón o un terno.

Un día la pude seguir y efectivamente doña margarita había entrado a la sastrería, había un par de tipos allí, simplemente espere que se fueran y pude entrar, me acerqué al señor, lo salude muy cordialmente…Buenos Días señor! el sentado en su máquina de coser mirando a ambos lados contesto el saludo…yo no veía a nadie más y le pregunte por la señora margarita y me mira y me dijo que acá no había nadie con ese nombre, extrañado yo la describí y él me dijo ah sí Carmen está en el la puerta dos pase por allí detrás de la cortina… detrás de la cortina  puerta dos… bueno sospechosamente me imaginaba lo peor o lo mejor según mis intenciones pensé… la puerta estaba entre abierta, empujando cuidadosamente la vi a ella allí sentada y mirándonos fijamente.. la verdad nos quedamos mudos… justo cuando iba a iniciar la conversación ella se levantó y de una sola bofetada  me pidió que me vaya…. Plop! Cachete rojo…! Simplemente la mire y me di media vuelta y me retire de la sastrería, fue la última vez que  vi a tan hermosa mujer, hasta ahora me pregunto porque de su reacción o porque de su comportamiento una mujer tan hermosa que de seguro no le faltarían los pretendientes… al legar al colectivo mi amigo me dijo…¿cómo te fue? simplemente lo mire le dije porque no me contaste que cosa era en verdad El sastre y con una carcajada me dijo que pensaba que yo sabía que era en realidad aparte de ser sastre el tío alquilaba habitaciones a tres o cuatro mujeres para que hagan su negocio. Tiempo después me entere que el sastre había cerrado que tuvo problemas con las autoridades y simplemente cerró sus puertas de seguro a confeccionar sus ternos y pantalones a otra lado , la cosa es que no me imagino a doña margarita siguiendo en ese negocio…juzgarla?...no.. Pero nadie es dueño de la verdad solo uno de sus actos.

viernes, 25 de marzo de 2016

Dejen Descansar a los Muertos IV





Don Cesar, sonriendo me dijo,
Mire joven, para huaquear se necesita ciertos rituales, no es cosa de ponerse a cavar en el lugar indicado y sacar objetos, me menciono una serie de pasos que un huaquero necesita hacer antes de empezar a buscar donde escarbar.
Lo primero pedir permiso a los espíritus por sacrílego que uno va a cometer, luego fumar cigarros negros mientras se hacen unas oraciones a los muertos, después de encontrar los objetos sacar solo lo deseado, no todo, luego mas oraciones y colocar los objetos como los encontraron colocar la tumba como estaba, mas cigarros negros y dejar cigarros negros en la tumba como una ofrenda  por lo sustraído y  beber también un aguardiente mientras se hace toda la operación, después a modo de despedirse agradecer a los espíritus, tapar todo y dejar como lo han encontrado, es todo un ritual el huaquear.
Le pregunte sobre los objetos sustraídos y de ¿cómo podría alejar a espíritu que se aparece en mi casa y no me deja tranquilo?
Solo tienes que hacer una cosa, me respondió... 
Tienes que tirar todo los objetos sustraídos lo más lejos de tu casa, pide perdón y solo los tiras, no dejes nada en tu casa, de preferencia cerca en un rio o desmonte… lejos de tu casa. Esa tarde solo agarre los objetos, esta vez no pensaba en lo que perdería, no pensaba en lo que dejaría de ganar, solo pensaba en alejar al espíritu de mi casa y que me deje tranquilo de una vez.
Muy lejos de mi casa hice lo indicado por Don Cesar, tire todo los objetos, pidiendo perdón por irrumpir en la tumba y tomar sus pertenencias sin permiso, les confieso que sentí un gran alivio al tirar toda las cosas, un gran alivio interno y lo mejor el volver a dormir tranquilo, sin ningún “espíritu” visitante nocturno tratando de reclamar lo que es suyo.


Alfonso Ruiz Arbulu

Dejen Descansar a los Muertos III



Ya de noche llegamos a los tanques de petróleo, luego al cruce, faltaba  solo llegar a la carretera y tomar el bus hasta  la ciudad.
Ya en casa, deje el morral con las cosas y a cambiarme de ropa y darme un baño relajante, en mi habitación solo pensaba en cuanto dinero me darían por los objetos encontrados, y en ponerme en contacto con la persona que me compraría o me ofrecería por los objetos incaicos. El cansancio hizo que me acueste temprano. Lo que paso esa noche, era algo aterrador, no pude dormir, sentía que me miraban, al final el cansancio pudo mas,  me quede dormido y también empezaron las pesadillas, era una mujer que me estaba ahorcando y yo luchaba con ella pero no me podía mover, era tan real que sentía sus dedos en mi cuello y  me faltaba el aire y trataba de gritar y no podía, de encender la luz y no podía, mientras que esta mujer seguía ahorcándome con mayor fuerza…. Pude lograr ver el rostro y era una mujer de rasgos incaicos y me repetía hablaba en un idioma que no entendía, hasta que por fin pude encender la luz de mi lámpara y me sentía sofocado muy sudoroso y sintiendo la extraña sensación que alguien se encontraba en la habitación, esa noche no pude dormir bien, al final la noche la pase con la luz encendida solo así no tuve mas pesadilla.
A la mañana siguiente fui a buscar a mi amigo Ricardo, pero gran sorpresa, el se adelanto a decirme que paso una noche terrorífica, el su esposa y su hija, todos no pudieron dormir nada, el personalmente me conto que sentía que una mujer la estaba ahorcando y no podía quitársela de encima, su hija lloro toda la noche y su esposa se sentía que alguien la miraba a lo lejos en la habitación.
 “¿Coincidencia? Definitivamente no era así,”
“había algo que no estaba bien y que un espíritu intranquilo nos judía la existencia”. Ese mismo día fui por respuestas y lo mejor para darlas era los amigos naturistas o algunos curiosos del tema,
- Don cesar, el más experimentado de todos fue el que me aclaro la pesadilla de esa noche.
 “Lo que pasa, es que en tu casa hay un espíritu intranquilo que busca algo o hay algo en tu casa que no te pertenece le pertenece a un espíritu que esta reclamando lo suyo”,
 Bueno, la verdad de espíritus difícil creer que no te dejen dormir, pero lo sucedido esa noche mi incredulidad se hizo a un lado y me hizo conocer que con los espíritus no se juega. Sin pensarlo le conté las peripecias que habíamos hecho el día anterior la gran aventurar de huaquear en un cementerio Inca y de los objetos sustraídos en el lugar, Don Cesar, con una mirada profunda y de gran asombro me dijo
 – dime exactamente que fue lo  que hicieron…

- bueno ligeramente le explique como habíamos sustraídos los objetos y los que tenia en mi poder y en donde estaban – 

Dejen Descansar a los Muerto II

Ya casi veinte minutos de camino nos acercábamos a una zona donde ya habían rastros de haber sido huaqueada muchos huecos por algunos lados unos muy profundos otros encima y muchos restos de huacos, vasijas de barro totalmente rotas imposibles de armar  e identificar. Ricardo me dijo… empecemos acá, es una zona donde nadie ha buscado, así lo hicimos, primero con la lanza introduciéndola en la arena para poder tocar algo en lo profundo, así introduciendo de a pocos  por un rato como palpando la playa hasta sentir que chocas con algo en el interior.
¡Por fin acá hay algo! Le dije rápidamente, Ricardo se acercó y me dijo no introduzcas con fuerza,  podrías romper lo que hay enterrado, lo mas seguro seria un huaco. Iniciamos la excavación con mucho cuidado  con la palana que llevamos cavamos menos de metro y medio hasta que logramos tocar con algo frágil, lo lamentable era que con la emoción le dimos muy duro al objeto, que al desenterrarlo poco a poco y limpiarlo identificamos  un huaco ya roto por el golpe de la lanza, de todas maneras era algo increíble ver lo que habíamos encontrado, así seguimos en el mismo lugar encontrando mas cosas; un telar ya rasgado unos palitos que al ver eran de tejer, fácil deducción lógica… estábamos cavando la tumba de una mujer inca, al final lo que logramos juntar eran en total 4 objetos: un telar unos palitos de tejer unos hilos y una canasta pequeña todos en un buen estado, definitivamente era la tumba de una mujer inca tejedora, aparte de unos huacos, los objetos estaban en buen estado a pesar de estar en un lugar húmedo por estar en la playa.
Luego continuamos en otro lugar introduciendo la lanza para buscar mas objetos, una tumba mas,  - me dije-   no paso mucho tiempo y logramos encontrar otra mas, esta era mas fácil estaba no tan profundo era un jarrón y enorme, tuvimos mas cuidado al desarenarlo, nos tomo como media hora pero logramos desenterrarlo intacto, era hermoso muy grande un enorme jarrón al parecer los que utilizaban los incas para transportar el agua, seria de unos  50 cm. bien pintado con los colores de la cultura moche, ya teníamos dos tumbas excavadas, y unos objetos, que en el mercado negro recibiríamos mucho dinero,  sin darnos cuenta ya eran casi las 6 de la tarde, nos miramos con Ricardo, definitivamente era la hora de partir con lo que teníamos, las cosas pequeñas que sacamos de la tumba de la mujer inca no había nada de problema simplemente lo guarde en  mi morral, y listo el gran problema era la gran jarrón que  encontramos, el tiempo apremia, y nos propusimos cargarlo y así emprendimos el regreso, siempre teniendo en cuenta el mismo camino que usamos, pero cargar con el enorme jarrón, nos retrasaba mucho y era  muy pesado, nos detuvimos un instante y decidimos que lo mejor era dejarlo enterrarlo por algún lado, sin perder tiempo fue lo que hicimos, lo enterramos por algún lado en la playa y emprendimos el regreso, ya el sol se estaba ocultando , nosotros en silencio solo caminábamos y solo pensábamos en lo que llevábamos, pero el ruido de las olas y el viento a veces nos hacia imaginar cosas, - mi amigo, Ricardo,  en un momento me decía
 Siento que nos siguen…  era una sensación extraña –me dijo muy tembloroso
Siento que nos siguen desde que salimos de las tumbas

 -mejor no mirar atrás y sigue caminando-

Dejen Descansar a los Muertos I

Dejen Descansar a los Muertos
Lo tengo… ¡por fin me dieron la ubicación exacta del cementerio Inca!...     “me decía muy emocionado Ricardo”, con toda la ilusión de ir lo mas pronto posible a huaquear.
Teníamos planeado ya desde varios días visitar aquella tumba inca, todo a raíz de una conversación de unos amigos de universidad, donde nos contaron de un lugar  prácticamente desconocido, un lugar donde solo algunos huaqueros en secreto iban en semana santa (días  que según la tradición es especial para ello, porque los dioses no molestan),
Bien le dije…  cual es la dirección. ¡Al sur de la playa lobos, en Puerto Eten! -me decía Ricardo- ya lo habíamos intentado otras veces pero  nunca dimos con el lugar exacto; tenemos que ir temprano es caminando como hora y media al sur, a orilla de playa. Luego unos veinte minutos adentro de la playa.
Bueno, es perfecto, ahora solo ponernos de acuerdo el día y la hora de salida.
Elegimos un miércoles salir a las 9 de la mañana a puerto Eten, nos tomaría solo cuarenta minutos el llegar al cruce donde nos bajaríamos para caminar con destino a la Playa lobos, pensamos que esa era la hora indicada.
Muy temprano ya en el día indicado, nos preparamos; unos costales, una pequeña palana  y una lanza de fierro delgado, eso era para poder ubicar los huacos o artículos dentro de la arena. Ya en el bus, solo pensábamos y a veces platicábamos con Ricardo, lo que podíamos encontrar en aquel lugar,… el  viaje se hizo rápido, sin ningún retraso.
 Listo  ¡acá nos bajamos!... le dije a chofer, ya en el cruce emprendimos la caminata hacia los tanques de Petróleo. Fueron como treinta minutos de caminata hasta que por fin llegamos a la primera parada donde teníamos que cruzar el control y solicitarles el permiso a los señores de seguridad; todos tenían que pasar aquel control si deseaba llegar a la playa Lobos.
Ya en orilla de playa directo…  hacia el sur…  dijo Ricardo, así tenemos que caminar como hora y media. Tuvimos suerte el día estaba nublado, mucho viento, pero el paisaje era relajante y la verdad se nos hizo corto, conversando de la forma como iniciaríamos la búsqueda de las ornamentas y las posibles cosas que sacaríamos, pero bueno, el camino se hizo relativamente corto,  por ratos nos acompañaban las gaviotas, por otro solo éramos dos personas con muchas ilusiones de encontrar cosas que venderíamos al mejor postor.

Por fin con exactitud. Una hora y media de camino, ahora hacia adentro de la playa unos 20 minutos, cuando mas nos acercábamos sentíamos la sensación descubrir las ornamentas allí enterradas, era todo un cementerio Inca, toda una zona llena de tumbas donde encontraríamos de seguro muchos huacos ornamentas y demás objetos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Pensando

Mi corazón esta alerta y el tuyo también,

todo este tiempo vivido me sirve de ejemplo,

para no volver, para no volver, para no volver a caer.

sabes que te adoro, amo nuestros msj a la mañana y antes de dormir,

sabes se que Dios tiene algo super para las dos..

ERES UN EJEMPLO DE MUJER, NOBLE, BUENA

Y CON EL CORAZON MAS GRANDE DE TODO APOSTOLAKO..

te adoro y gracias por estar y ayudarmee a sonreir siempre..

martes, 9 de febrero de 2010

Dime


Dime que no te vea, y te dejare de mirar Dime que no quieres escucharme y te dejare de hablar Dime que quieres estar sola y te dejare de visitar Dime que no deseas leerme y te dejare de escribir pero por favor dime y no te quedes callada ni me mates con el látigo de tu indiferencia solo dime.... Alf.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Es amor u obsesión?


Hay relaciones sin salida, que sin embargo sientes la necesidad de seguir en ellas “mátame, pero no me dejes”.

También, cuando tenemos una amiga (o amigo en caso de mujer) que nos hace suspirar y nos morimos por las ganas de que sea nuestro amor. Y cuando vemos a alguien de lejos, no lo conocemos ¡y ya sentimos que la amamos!

¿Cómo diferenciar el amor de la obsesión?

En las relaciones sin salida, es simple saberlo ¿Te sientes querido(a), amado(a) y respetado(a)? ¿Te apoya y comprende tu pareja? ¿Sientes más energía para vivir o te la quita?

Si no hay comprensión y respeto mutuo, no te engañ

es: no es amor. Es baja autoestima. En realidad, por una extraña razón, atraemos a personas que están en sintonía con nuestros pensamientos dominantes.

Y si nuestros pensamientos son negativos, de baja autoestima… no te extrañe que atraigas a personas con los mismos problemas.

Cuando se tiene baja autoestima, se encuentra el sentido de la vida en el conflicto.

Como no consigues la atención de nadie, descubres que en el conflicto puedes hacer sentir al otro culpable y recibir cariño. Y llamas la atención.

Es por eso que te haces adicto(a) a las relaciones destructivas. En la pelea llamas la atención del otro. Esto es dañino. Y no es amor. Tienes que encontrar por ti mismo(a) lo que te motive. Tienes que mejorar tu autoestima. Cuando te enamores de ti mismo(a), comprenderás que es una relación sin salida. Termínala, para dar la bienvenida a un nuevo amor que esté en sintonía con tu nueva forma de ver la vida.

Hay personas que tienen relaciones “prohibidas” con personas casadas. Se dicen así mismas que él o ella ya no ama a su esposa o esposo y que le gustaría dejarlo(a). Per

o que no lo hace por los hijos. No te engañes. Te estás auto-saboteando. Porque tienes baja autoestima, crees que no puedes conseguir a una mujer o hombre libre. Esta es una relación sin salida. Es una obsesión, que no te va a llevar al verdadero amor.

Cuando se sueña con una persona que apenas conoces, no lo dudes: no es amor. Cuando mucho, atracción. Todos tenemos nuestro tipo mujer o hombre - si eres mujer- ideal. Y cuando no conocemos bien a la persona… le endosamos todas las características de nuestra pareja ideal. Hasta que conozcas a tu amor platónico, sabrás con clar

idad sus defectos y virtudes. Conocerás su vida. Y solo en ese momento, sabrás si es amor… o solo fue obsesión.

La mente es tan poderosa, que puede enfermarte… o enamorarte. Y todo está en los pensamientos. Es bonito ilusionarse por alguien y pensar que es nuestra persona ideal. Pero pasar de la simple emoción a la obsesión ya no es sano. En ocasiones, tendrás pareja y estarás obsesionado(a) por otra persona. Pero sientes que estás enamorado(a) de los dos. Es simple. Estás enamorado de tu pareja, porque la conoces… y tu mente te ha enamorado de la otra persona, por ser un sueño aún no vivido.

Por que lo adornaste con las características de tu persona ideal, y la esperanza de que sí las reúna, hace que se convierta en tu obsesión.

Cuando terminas con una persona, se dejan de ver, y resulta que te has dado cuenta de que si la amas…

Es obsesión. En nuestra soledad, necesitamos a alguien que nos ayude a olvidarla momentáneamente. Y cuando no tenemos a alguien con quien

pelear, ni discutir, nos sentimos vacíos. Y pensamos “es que sí la amo”. En realidad, es una necesidad egoísta de hacer sufrir a otra persona y que esta nos haga sufrir, para no sentirnos solos.

El amor, se basa en una comprensión y respeto de tu pareja. Ves con claridad sus defectos y sin embargo le tienes cariño a su vida. En la obsesión, se debe a la baja autoestima “si me deja, no voy a encontrar a otra persona”. Es precisamente c

uando terminas relaciones sin salida, cuando aparece un nuevo amor ¿Cómo quieres que aparezca si no quedas libre primero? ¿Cómo quieres que se te acerque una enamorada(o), si ve que tienes pareja? Parece obvio, pero muchos piensan que mientras encuentran al “bueno”, pueden tolerar la relación presente.

También, la imaginación ejerce mucha influencia en la obsesión. Es más fácil soñar en que una persona tiene las características de la mujer o homb

re -en caso de ser mujer- ideal, y verlo de lejos, que enfrentarnos a una relación real y que seamos rechazados.

Hay que arriesgarse. En este universo de hombres y mujeres con diversas formas de pensar, con toda seguridad hay alguien que es para nosotros. Solo hay que tener fe y experimentar lo suficiente.

Y tu relación ¿Es amor u obsesión? Si es obs

esión y lo comprendes…

¡Prepárate para tener una relación con un gran amor!

Mis amigos on line, Alf.


domingo, 11 de octubre de 2009

Visitante

Visitante

Mientras chapoteábamos todos en el agua mi madre trataba de arreglar todo para partir a la casa, solo falto una orden de papa y todos a un salto salimos corriendo del agua y junto con mi mama partimos directo a la casa con nosotros estaba Juana la servidumbre de la casa, ella al igual que mama estaba apurada por regresar y no era para menos, su hijo apenas de meses de nacido se había quedado en la cuna durmiendo y la inquietud era que se pueda despertar, todo esto sucedía en el distrito de Reque un pueblo cercano a Chiclayo, mi familia tenia un casa huerta allí pero desde hacia mucho tiempo sucedían cosas extrañas y no explicables.

El rio estaba como a 8 minutos de la casa era muy cerca y nos permitía ir y venir con mucha facilidad, todos juntos nos reíamos y jugábamos y contando las cosas que había pasado esas horas en el rio, pero al acercarnos mas a la casa escuchábamos el llanto de Joselito el hijo de la servidumbre…apúrese señora mi hijo esta llorando…

¡Corran! grito mi mama… todos corrimos con dirección a la casa a ver al bebe, Juana iba primero seguido d mis hermanos mayores…

Al entrar a la casa encontramos a Joselito al lado de la cuna llorando echado en el suelo gritando, todos nos imaginamos que se había caído pero la gran pregunta era como un bebe de tan solo 4 meses saliera de la cuna. Nos preguntábamos todos y la puerta decía mi papa de seguro alguien entro, no eso no es posible la puerta y toda las puertas estaban cerradas al llegar, buscamos por toda la casa que era de dos pisos habitación por habitación y todo en su lugar, ese día nos quedamos inquietos sin ninguna respuesta de lo que había sucedido

A la mañana siguiente desapareció la leche del bebe, la señora Juana le contaba a mi mama que la leche había desaparecido, nosotros no tocábamos nada de su habitación además no nos faltaba alimento ni mucho menos leche para estas agarrando del bebe de igual manera con los juguetitos que nosotros le habíamos regalado. En una ocasión escuchamos al Joselito riéndose y señalando mirando de un lugar a otro como si estuviera rodeado de gente. La verdad lo ultimo que paso fue que escuchábamos mover los objetos en la habitación donde se encontraba Joselito, ruidos de vidrio, rodar canicas moverse la cuna, la cama o abrir los cajones…….

Ara.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Gran Carlitos

¡Vamos rápido¡… gritaba don Juan, hombre de corpulento de alta estatura que desesperado por iniciar las faenas laborales apuraba a los trabajadores, peones todos ellos, mientras ellos,- los trabajadores-, se subían en la tolva, los niños se apuraba a entrar en la cabina;. El lugar era yapatera, a diez minutos de Chulucanas, en el departamento de Piura, norte de Perú. Yapatera es un pueblo donde la mayoría de su población es de raza morena cuyas raíces sembradas desde los años de la colonia traficaban con esclavos traídos de África y en la fabrica de Jabón y curtiembres se comercializaba los esclavos, de allí nació la gran obra Matalache de Enrique López Albujar , que nos cuenta la historia de amor de un negro padrillo el y la hija del dueño de la hacienda, esta historia de amor termina con la muerte del negro quien es tirado a la tina de jabón hirviendo.

Don Juan manejaba un volquete y siempre llevaba a pequeños, morenitos ellos de la zona, que lo acompañaran en la ruta, Carlitos era uno de ellos muchacho muy hábil muy avispado quien con sus nueve años sabia donde encontrar cada cosa, ya nos habían dicho los lugareños, ¡tengan cuidado con Carlitos es muy travieso!... y de no fiar con las cosas, pero como nadie aceptaba los cometarios… siempre por su carácter jovial no le decían nada, cierto día por cosas de trabajo Don Juan visito la comisaria que estaba muy cerca de la casa donde se hospedaban los trabajadores el comisario muy amable y amigo de todos nosotros nos comentaba la historia de Carlitos, un niño que era criado por su madre y al cual nunca conoció a su padre de seguro era el motivo por la cual siempre rodeaba el campamento y compartamos la comida siempre con el, pero eso si –nos contaba el comisario- tengan cuidado con el jaja acá tiene como cuatro denuncias el tal Carlitos, que a su corta edad ya era muy conocido en el puesto policial , bueno cuales son esas denuncias? Uff si le contara, una por robarse un loro, la otra por coger fruta, la otra por un dinero que dicen se metió a la casa ( el dice que la puerta estaba abierta) y otra por una gallina, a la primera denuncia – cuenta el comisario – fui en busca de el pequeño al final lo lleve al puesto hasta que llegue su mamá, que trabajaba en la ciudad, conversamos mucho, y el, muy simpático me ayudaba en todo hasta que empezó a llegar - claro con cuatro ojos de vigilancia por las moscas jajaja - pero termine comprándole ropa y cosas para su colegio pero eso si….. Le advertí… si algo hace acá… ¡al calabozo de frente jajaja! el tal peculiar Carlitos se ganaba la confianza… No se cual seria su final del pequeño la obra culmino todos nos fuimos, yo termine entregando la casa donde nos hospedábamos y quien sabe algún día ya mayor me encuentre con el tal Carlitos Dios sabe en que situación.

martes, 11 de agosto de 2009

LOS PÁJAROS CANTARON Y NOSOTROS LLORAMOS.

Esto sólo es el inicio de mi historia, ah, pero no se dejen guiar únicamente por el título. Entonces comenzaré como todos.

Había una vez una niñita muy buena y muy amada por sus padres, ella se llamaba Rocío. ¡Qué linda niña!, eso es lo que la mayoría de la gente exclamaba. Esa gente se admiraba de su belleza, pero, si le preguntabas a la persona que había dicho eso en que se basaba para tal afirmación? se quedaba mirándote, se ponía pensativa y luego volvía a repetir su piropo, ¡que niña tan linda!; la verdad a veces también me pregunto, pero yo sí me puedo responder, era una niña que al verla inspiraba, ternura , amor, dulzura, la mas pura belleza existencial, es decir, que si la ves puedes ver su reflejo interior. Rocío era una niña como todas las niñas de mi vecindad, que juega con sus amiguitas, ayuda en los quehaceres de la casa y va a la escuela para que cuando sea grande pueda ser una profesora, y ser mejor que la actual, la temible profesora canitas; así le decíamos a nuestra querida maestra ya que ella era muy viejita y muy recta, no pasaba por alto los errores o presuntos actos de vagancia; ella inmediatamente nos acusaba y formulaba un castigo más grande que sólo hacer nuestra tarea, y consistía en realizar la misma y enseñarle al que no sabía; ¿como lo hacíamos?, yendo a casa de nuestro compañerito y dándole una clase maestra a éste delante de la profesora; ni que decir si tenías problemas en el curso a enseñar, porque debías acudir primero al sabelotodo de la clase para que te enseñe y luego poder enseñar, jajaja . Ahora que el tiempo ya pasó comprendo por que mis padres apoyaban a la profesora y no me daban opción a reclamo. En realidad era de doble beneficio para mí, aprendía por mi propia cuenta y me sentía útil al lograr enseñar a otro.

Como seguía contándoles, Rocío era los ojos de sus padres, la amaban y respetaban, porque desde un principio ella podía ver el trasfondo de cada reprimenda y nunca objetaba nada muy a pesar que ella no era partícipe de tales, por estar en medio de esa travesura y al no a ver avisado, ella también era castigada. Rocío siempre quería estar entre nosotros y las travesuras; recuerdo una vez que decidimos ser inventores, cuando digo decidimos me refiero a mi hermano Andrés y yo que tampoco te he dicho mi nombre y es Fernanda, como decía éramos los más grandes inventores del mundo ¡imagínense! que del talco de cuerpo de mi hermanito, el bebé salvador podíamos hacer la colonia del cuerpo y eso no era todo, los ingredientes eran los más económicos por que al talco le poníamos un poco de colonia del baño de mamá y agua para que sea mayor cantidad , pero al no salir como yo esperaba, entonces usaba toda la colonia de mamá y para que me creyeran Andrés y Rocío les decía, que esto haría un mejor invento, por que, ahora sería un talco colonia es decir que tendría doble uso y con el agua que le habíamos colocado anteriormente, iba a ser una gran cantidad suficiente para toda la familia. Rocío en ese momento ya estaba a punto de delatarnos, por que, desde que inicié ese invento ella me dijo que no iba a resultar, como ya era de esperarse mi invento terminó siendo una gran masa y para colmo el olor de la colonia de mi mamá, se había esfumado y la sequedad y suavidad del talco ya no existían ni siquiera olía a talco, ¡Dios santo mi madre me va a matar, acabo de malograr dos cosas! Eso es lo que pensaba mientras mi frente sudaba frío y mis manos se ponían heladas, lo peor de todo es que yo era la mayor y a mí siempre me caían los regaños y gritos y para colmo no venían de uno, mas tarde mi padre me gritaba e imponía el castigo. Me pregunto… ¿ y ahora que hará?, ya me quito hace un mes la televisión y antes la calle; Rocío siempre nos acompañó en todo, tan es así que su madre era íntima amiga de mi mamá y cuando ella se enteraba de sus “hazañas” también a ella le caía ese castigo. Si ustedes se preguntan ¿porqué, igual regresaba con nosotros? es por que la mamá de Rocío no confiaba en nadie más que en mi mamá para cuidarle a su única hija, bueno como les venía contando mi madre se amargó al máximo imagínense, que les tiró un palmazo a cada uno en el trasero y yo por ser la gestora un jalón de patillas y un soberano palmazo, ¡esa vez, sí que me había extralimitado! eso lo pude notar …¡cuando vi los ojos de mi padre que se habían puesto rojo sangre! , y eso solo sucedía cuando estaba furioso. Le pidió a mi mamá la correa de castigos, la que tenía colgada en la puerta de la cocina para cuando no queríamos comer, ( ella nos amenazaba), mi padre me dijo que ya había perdonado el alcohol en sus zapatos, el ají en sus calzoncillos, las buenas notas que le había puesto en sus trabajo de entrega a su jefe y lo último la ropa de salvador que la corté para que esté más de verano (en pleno invierno, quería que este preparado para el verano) pero esto ya no lo podía soportar; si ahora no me pone el estátequieto, pronto le iba quemar la casa para probar si todo lo que se quema se pierde, y para serte sincera, pero no se lo digas a nadie, ya lo había planeado pero sólo con la silla vieja de mi abuelo, así pues, que mi madre le rogó que me perdone, Andrés lloraba detrás de las faldas de mi madre, ya que tenía miedo, mientras ella sostenía al bebé , a mí, mi papá me había puesto sobre su regazo boca abajo y empezó con la correa, cada golpe era más suave del que venía; Rocío al ver con la furia que mi padre me castigaba se interpuso y le cayo a ella un correazo en el brazo y parte de la cara. Estaba roja no solo por el correazo sino que estaba llena de repudio hacia mi padre y le gritó ¡salvaje, asesino, malvado! Me cogió muy fuerte de la mano y me arrastró hasta donde ella estaba, mi padre se quedó frío como una estatua de piedra y yo solo atiné a mirarlo y luego siento que me sacaron de esa habitación corriendo y detrás de mí, Andrés corría y lloraba desconsoladamente cuando Rocío se volvió hacia nosotros, nos abrazó muy fuerte, ella temblaba como una hojita, su cara estaba tan roja como el tomate y muy mojada por que solo botaba lágrimas; yo, yo que les puedo decir, solo me vi en la calle en medio de la pista, con decirles que no me acuerdo ni como se abrieron las puertas de calle, ni nada, es decir, que el susto me heló la sangre y la memoria, por que no me acuerdo del dolor que debí haber sentido a cada golpe del cinturón que mi padre me dio en el poto pero si me dejo huella y tras ella dolor.

Después con el tiempo supe que mi mamá le prohibió a papá el golpearnos, sólo impartiría las reglas y mi mamá sería la ejecutora de los castigos, está demás, decir que no hice más travesuras, unas por que ya no quería y otras porque Rocío no me dejaba hasta me llegaba a acusar con tal de que no vuelva a suceder lo pasado. ¡Vaya!, desde ahí nos volvimos hermanas, ustedes se preguntarán, porqué todos los días pasaba Rocío en mi casa, y es por que sus dos padres trabajaban todo el día hasta el anochecer y no tenían más familia, así que mi mamá era como su segunda madre. ¡Qué tristeza siento cuando recuerdo aquellos tiempos, porque, sé que ahora ya no están muchos de nuestros recuerdos!

Rocío siguió siendo una niña muy aplicada en el colegio y yo le seguía los pasos para que la profesora canitas no me diera sus merecidos castigos, eso de por no estudiar y hacer las tareas así que, en casa cuando ella comenzaba a estudiar o desarrollar las tareas yo las hacía con ella y por consiguiente mi mamá mandaba Andrés a que también haga sus deberes y no se distrajera con nada ya que rocío no lo permitía, cuando terminábamos con nuestros deberes, por su puesto, que ella antes que yo, salía corriendo a nuestro patio donde teníamos un árbol que para esas horas se repletaba de aves, no me acuerdo que tipo de aves eran, pero parecían que se llevaban bien con Rocío.

Un día cuando Roció y yo teníamos 16 años nos llegó una horrorosa noticia, estábamos dándole las migajas a los pájaros y de pronto los pájaros empezaron a trinar o chillar, aleteaban sus alas, se movían de una rama a otra como desesperados y luego volaron, es ahí cuando entró mamá, abrazó muy fuertemente a Rocío y le dijo… Tienes que ser fuerte, yo me quedé fría, lo único que pensé es, uno de sus padres murió; mamá cogió con sus manos la cara de Rocío y le dijo: tus padres están muertos, hasta ahora escucho ese grito que destrozó mi alma, la pobre Rocío solo dijo ¡Nooooo!, sus padres habían muerto en un accidente automovilístico, con decirles que no quedó nada de ellos. El colectivo en el que viajaban cayó a un abismo chocando muchas veces con tierra y sus padres estaban dentro del auto, aplastados, pero muy agarrados de la mano.

Desde ahí ella dejo de visitar a los pájaros y sólo se abrazaba a una libreta de ahorros de sus padres, que era para ella cuando tenga que ir a la capital a estudiar, dentro de ella estaba la foto de sus amados padres, ya no hablaba con nosotros, no iba a la escuela, comía sólo lo necesario, nunca repitió sus platos favoritos y sólo se la pasaba haciendo cartas hacia… no se, a donde o a quién. Recuerdo que un día me molesté tanto con ella y su dolor que, estábamos en la cena y me paré muy molesta y le grité ¿cuánto tiempo más seguirás así como ahora?, avísame para ya no acercarme a comer con ustedes, ya no soporto más tu lastimero dolor, ¡Despierta! tú estás viva y tus padres te amaban, basta, ya es hora que despiertes, el mundo no sólo son tus padres, aquí te queremos y no sabes cuanto te extraño, siento lo que le pasó a tus papás, pero ya no se puede hacer nada por ellos, ahora quedas tú así que despierta, todos te amamos quédate con nosotros. Eso fue lo último que le pude decir, es cierto que no es un grato recuerdo para guardar como la última vez, pero no podía saber que al día siguiente ya no nos acompañaría más. Esa mañana desperté con el canto de los pajarillos que hasta este tiempo estuvieron mudos… ah, me levante con aires de triunfo y que todo volvería a ser como antes, me iría al colegio con Rocío y volveríamos a reír juntas, en ese momento entró mi mamá a la habitación y me dijo: ya no está, se ha llevado toda su ropa, ¿quién? Y luego me respondí ¿Rocío?, ¿Dónde se pudo haber ido? Fuimos a la iglesia, visitamos a la profesora canitas, dimos parte a la policía, la buscamos en el precipicio donde fallecieron sus padres y visitamos al antiguo jefe de sus padres y lo único que nos pudo decir, es que ella lo había visitado un mes atrás para pedirle que agilice el pago del seguro mientras ella trasladaría los ahorros de sus padres a su cuenta, y que esa semana le había enviado una carta haciéndole saber que los fondos estaban en su cuenta, que ya podía disponer de ellos y que ahí quedaba todo saldado, entonces pensé, que esa era la carta que se había escondido el día anterior, le preguntamos el número de la cuenta, fuimos al banco y esa cuenta acababa de ser cancelada, se llevó el dinero en efectivo y desapareció.

Lloré amargamente por haberle gritado, me sentía culpable por su huída y tenía miedo de dónde podía estar o estaría en peligro, le rogaba a Dios, todos los días que hiciera que me llamara, pero eso nunca sucedió, la policía la dio por desaparecida por su propia voluntad y nunca más volvimos a hablar de ella. Me quedé con la costumbre de ir al patio después de mis tareas y le daba migajas a los pájaros, Solo hubo un día que mi papá, mamá, hermanos y yo nos sentamos en la mesa a cenar y él me miró a los ojos, agarró mis manos y nos dijo… ella no volverá, hasta que ella lo quiera, así que no más la esperaremos, y prosiguió diciéndome mientras me miraba a los ojos, quiero que sepas hija que te amo con todo mi corazón, estoy muy agradecido de su amistad contigo, pero eso ya es el pasado, tú debes seguir con tu vida y decidir sobre tu futuro. Ese día, todos lloramos como si la hubiéramos perdido para siempre, mientras que en el patio los pájaros cantaban. Ahora que el tiempo pasó quiero creer que ese canto de los pájaros era la respuesta que tanto necesité para estar tranquila y era que ella estaba bien y feliz.

Fin

Autor: Monina

jueves, 6 de agosto de 2009

Ahora

"La quise desde siempre, pero ella nunca lo supo. Los años fueron pasando y yo seguí muy de cerca su vida, sus noviazgos, y su casamiento. Estuve a su lado cuando nacieron sus hijos y hasta fui el padrino de uno de ellos. Su rostro se iluminaba cuando me veía, su sonrisa me turbaba. Yo la amaba, pero ella no lo sabía; era mi amor imposible.
Nunca me casé; quería vivir para ella. Jamás me atreví a insinuarle nada sobre mis sentimientos y un día ella enfermó. Todo pasó demasiado rápido, sabíamos que moriría pronto. Fui a verla, me quedaba largos ratos a su lado, y ya no había alegría en su rostro pálido. En un momento sentí que su mano se apretaba fuertemente a la mía, abrió sus ojos, tristes y llorosos, mientras sus labios susurraron las palabras que siempre esperé, pero que jamás creí llegar a escuchar. Muy suave y lentamente, me dijo:
- Mi amor, gracias por todo lo que me diste. Te diré un secreto, te quiero, te amé como a nadie en este mundo, pero nunca me animé a contártelo; tuve miedo que no me amaras.

Anonimo

viernes, 9 de enero de 2009

Una Historia pasajera

Algunos días sientes la necesidad de estar solo… en un Pub… tomando unas cervezas después de un día de trabajo, pensar, reírte solo, recordar lo bueno, lo malo que te sucedió en todo el día o en la semana, este fue un sábado, Salí con ganas de beber unas cerveza al son de una buena música, ver gente, ver a las parejas, a los solitarios como yo, los jugadores y a los compañeros riéndose de todo el mundo. Mi lugar preferido siempre - Casino Karaoke “Solid Gold” cerca de mi casa, pasada las 11 de la noche fue donde me dirigí a la distracción o lugar de terapia recomendada por una amiga Sicóloga. Busque la mejor posición lejos con vista solo a la entrada y muchas mesas ya con gente, fue cuando sucedió esta historia.
Ella, desde que entro me divisó sentado allí, yo apurando solemnemente mi vaso de cerveza, solitario dentro de mis pensamientos, fue una mirada penetrante la que me atrajo de ella y supongo que ella se sintió atraída, por un enigmático afán de miles de preguntas ella se acerco; yo la miraba y ella se dirigía sin rodeo hacia la mesa yo simplemente la seguía con mi mirada hasta que se acerco me miro… ¡me pedio fuego!. Yo la mire francamente a los ojos y la invite a que se sentara a mi lado mientras le encendía el cigarrillo… (La verdad no fumo, pero eso no fue problema para conseguirle unos cerillos lo mas pronto, es la habilidad de todo un caballero en apuros… nada es imposible para decir un no en esos momentos)
- Parecerá una frase hecha, un tópico más, pero es verdad que me da la sensación de conocerle desde hace mucho tiempo – dijo ella. - Y, sin embargo, es la primera vez que nos vemos – respondí... Y así, animadamente, comencé a hablarle de temas suaves, de lo bien que la sentaba la luz roja del local reflejada en su rostro moreno. Ella reía con verdadero entusiasmo de princesa halagada…
”Así iniciamos un lindo dialogo”
- Me siento feliz de verla reír.
- Y yo me siento feliz de estar hablando con usted y escucharle. Habla usted muy bien. Hace mucho tiempo que no encontraba a alguien con una conversación tan amena. Bueno, en realidad nunca encontré una Dama que me amenizara con su conversación. Nunca hasta ahora.
Después hubo un poco de silencio entre ambos. Ella miraba el humo de su cigarrillo y yo miraba a los ojos oscuros de ella. Fue ella quien rompió el momento…- ¿Cuánto años tiene?
- Lamentablemente acabo de cumplir los 45.
- Lo mío es peor. Tengo 50.
El silencio volvió a sentirse entre ambos.
- ¿Qué piensa usted de todo esto?
- Si le dijese lo que pienso… habría que detener la vida.
Ella se animó más…
- ¿Puedo tutearte?
- Claro. A esta edad eso ya no tiene ninguna importancia.
- A tu edad los hombres siguen siendo interesantes.
En esos momentos sonó un tema de moda algo bailable imposible de no mover las manos a ritmo de las caderas…
- ¿Cómo te llamas?
- Yo, Alfonso… ¿y tú?...
- Yo simplemente Nina…
Y dejó resbalar su nombre por el ambiente…
- ¿Quieres bailar, Alfonso?
- ¿Por qué no?
Y comenzamos a bailar…
“Lo que sucedió después fue algo rápido muchos bailes mucha risa mucha platica la verdad nos sentíamos complacido los dos uno con el otro, me converso de su vida y de lo sola que se sentía, era viuda ya muchos años, no les miento que sentí el famoso toque en mi corazón y el cosquillo en el estomago una sensación de bienestar al lado de esa mujer”
- Es la primera vez que me enamoro realmente de una mujer.
- Yo, sin embargo, es la última vez que me enamoro de un hombre. - ¿Quieres venir a mi casa esta noche?
- Espera, Nina… es mejor que no. “No por falta de deseos”, sino que es mejor que lo nuestro no acabe en desengaño.
Entonces fue cuando ella acercó sus labios a los míos y me beso intensamente en medio de la noche.
- Nina –le dije separándome de ella- Yo he llegado ya demasiado tarde… - Nunca es demasiado tarde…
- Solo si nos enamoramos de una ilusión. Pero yo ya no busco enamorarme de ilusiones. Seguimos bailando en silencio… hasta que ella volvió a romper el momento…- Ya no hay caballeros como tú.
- Es que los caballeros quizás seamos animales en peligro de extinción. Ella rió abiertamente el chiste y volví a mirarla profundamente a los ojos mientras la estrechaba contra mi pecho
- Me recuerdas cuando yo era un niño
- ¿Por qué?
- Porque entonces, en la escuela, todos nos peleábamos por estar al lado de la chica rubia de los ojos azules… Sin embargo…
- Sin embargo algo cambió en tu interior ¿no es cierto?
- Sí. Con el paso del tiempo me di cuenta de que los ojos de los que yo me enamoraba realmente eran de los de color oscuro como los tuyos. Y que el pelo moreno tenía muchos más misterios…
- Quizás sólo sea cuestión de gustos.
- Cuestión de gustos y algo más, Nina. Para mí es cuestión de magia. No sé por qué las mujeres de hoy tienen tanto afán por teñirse de rubias. Siempre me imantó la magia de las mujeres con cabello moreno.
Ya estaba terminándose la canción…
- ¿De verdad no quieres venir esta noche a mi casa?
- De verdad quisiera tener sólo 25 años de edad y ser la primera vez que me enamoro. - ¿Y por qué no intentas creértelo? Creer que de verdad tú tienes 30 años de edad y yo sólo soy un chiquillo de 20.
- No. No es posible, Nina. Lo mejor es que esto acabe así… tú con todos tus años por delante… (Sin tratar de ofender a una hermosa dama que bien pareciera de 38)… y yo caminando lentamente por la avenida de tu recuerdo…- ¿Estás casado, verdad? Y hay una esposa que te espera en casa…
- No, Nina. Hace muchos años que estoy solo.
(“Tal vez esa soledad responda a una relación triste y muy dolorosa y me hace actuar correctamente valorando el verdadero sentido de una relación”)
- Entonces no lo entiendo.
- Podemos engañar al tiempo pero no podemos engañar a la vida…
- Sólo te pido que me jures una cosa, Alfonso.
- ¿Cuál?
- Que cuando te enamores realmente de una Chica y no de una ilusión lo hagas con la misma limpieza que lo has hecho hoy. Con la misma limpieza y para siempre.
- Te juro que así lo haré.
El tiempo restando solo más palabras agradables más besos y un último baile
Terminó la canción. Estuvimos bebiendo una última copa y le regale una Rosa antes de salir a pasear lentamente por el camino de su recuerdo…

viernes, 3 de octubre de 2008

La Curiosidad de Asistir a una Mesada 3



TERCERA PARTE

Empezó a la media noche, con el silbido de una canción ancestral acompañado de una maraca, luego el silbido y con todos nosotros mirando hacia la mesa, yo me senté pegado a la puesta, así podía ver la luna como alumbraba la noche, pero el frio seguía siendo crudo tuve que pedir una manta que me ayudo a soportar el intenso frio de la noche, unas oraciones a los santos como pidiendo permiso para iniciar la sesión, mas silbidos y de vez en cuando seguía alumbrando algunas imágenes. Pasaron unos treinta minutos, cada uno de los presentes fue llamado a la mesa a recibir de las manos del maestro un vaso con licor hecho de San Pedro, un cactus originario del Perú y usado con propósitos mágicos religiosos desde la antigüedad por sus efectos alucinógenos y curativos. Luego de beberlo, cada uno de los presentes, pasábamos a nuestros respectivos lugares, continuaron mas cantos mas silbidos y sónicos de maracas, nosotros solo esperábamos a que el maestro” Ramón” nos llamara de acuerdo al orden que el espíritu de la mesa le indicara.
- Al inicio de la mesada el maestro nos había entregado unos muñequitos de madera talladas con formas femeninas o masculinas, uno para cada sexo, y nos decía: ¡no las suelten durante todo el tiempo que dure la mesada, estas los protegerán de algún espíritu que ande por aquí! –
El primero en ser llamado fue Juan Carlos, el comenzó a bailar al compas de la maraca, como le indicaba Ramón, en ese momento, Ramón se dirigió hacia Juan Carlos y empezó a soplar rociándole agua florida; cantaba y sonando las maracas daba vueltas a su alrededor, dijo algunas palabas que la verdad no llegue a entender. Después se sentó y mi amigo también, pasó como diez minutos hasta que llego mi turno.
El mismo ritual; danzando bailando canto alrededor mío y me dijo que me sentara, dijo que descansaría quince minutos y empezaría de nuevo el ritual.
En el descanso, nos servían en pequeños vasos un aguardiente, donde se pasaba el vaso para que todos tomen, decían que era para calentar el cuerpo, por el frio.
En la segunda sesión, utilizando una concha de mar de gran tamaño, como plato, el maestro nos hizo inhalar san Pedro mesclado con tabaco negro, cada inhalada por las fosas nasales era como una aguja que se introducía desde tu nariz a tu cerebro, así fue en las dos fosas nasales, luego nos dijo que descansemos.
Lo que sucedió después era realmente impresionante, conforme pasaban los minutos perdía la visión, no podía ver absolutamente nada, todo oscuro, abría y cerraba los ojos y seguía todo negro, luego vi tres personas, la primera con polo rojo, la segunda con polo amarillo y la ultima con polo verde, luego se perdieron, también aparecieron dos personas mas y una mujer, mientras el maestro seguía cantando y tocando las maracas, luego todo silencio.
No se cuanto tiempo estuvimos así, hasta que recupere la visión poco a poco, a J. Carlos y los demás miembros que participábamos de la mesada supongo que también les paso lo mismo. Ramón nos dijo que saliéramos unos minutos, mientras el meditaba unos minutos a solas, nosotros salimos para recuperarnos de lo sucedido.
Le pregunte que había visto y J. Carlos me conto que varias personas, a una mujer y después todo negro. El maestro “Ramón “se quedo con los cinco chamanes mas, la verdad no se que cosa hicieron pero luego de quince minutos nos volvieron a llamar.
Al primero que llamo de nuevo fue a J. Carlos, El maestro “Ramón”, le dijo: mis ojos vieron a una mujer de unos 25 años de cabellos largos y vestidos con un Jean, continuo describiendo a la mujer mientras que mi amigo no podía creer lo que escuchaba, -¿la conoces? Le pregunto. “Si, es una amiga que no veo tiempo”, respondió J. Carlos. “Pues ella es la que te ha hecho un amarre y te ha fumado para que nadie se te acerque y enfermes. Es fácil de curar no te preocupes, pues solo te lo han hecho una vez y la muchacha nunca mas volvió donde la curandera para continuar”, afirmo el maestro.
Después el maestro, “Ramón”, agrego; ahora danzaras como te indique: ve hacia adelante, da siete vueltas hacia la derecha, cinco a la izquierda y así le indicaba como bailar a ritmo de la maracas que “Ramón “tocaba y cantaba, luego el maestro se levanto y con dos espadas paso por el contorno del cuerpo de mi amigo, como quien cortaba algo, “Ahora siéntate”, le dijo. “Tres sesiones mas, a las tres de la madrugada serán suficientes. Eso me dice la mesa”. Finalizo
Luego me llamo, y me puse al frente de el, me dijo esos tres hombres que viste pasaran en la madrugada, los dos hombres mas son amigos tuyos que te tiene mucha envidia y la mujer… bueno la mujer debo confesarles que apareció en mi vida. Después de identificar y describirme a las personas, yo, al igual que a mi amigo, me indico los pasos y la danza a realizar, me dijo que solo una sesión más seria suficiente. Así durante la madrugada, se repitió los canticos los bailes y los cinco chamanes que acompañaban al maestro cantaban y acompañaban a la ceremonia
Finalmente, a las seis de la mañana la sesión terminaba con el rezo del maestro chaman, una inhalada de siete perfumes por cada uno de los participantes, para purificarse, y la devolución de las maderas talladas entregadas al inicio
Este momento por la puerta, increíblemente aparecieron tres hombres, uno con polo rojo el segundo con polo amarillo y el ultimo con polo verde, saludaron con un ademan a los presentes y siguieron su camino, tal como los había visto, ellos aparecieron. Indagando me dijeron que eran de seguro agricultores, que ya por la hora pasan a sus labores agrícolas, lo increíble fue que solo yo los pude ver en la sesión y el maestro me indico la hora en que pasarían.
Ya con la luz del día el maestro había empezado a levantar su mesa, los acompañantes conversaban entre ellos, J. Carlos y yo estábamos por un lado conversando sobre lo sucedido.
Se acerco Ramón, y muy cordialmente nos invito a otra mesada que tendrían en otro lugar ese mismo día, - “ahora entendía la presencia de los cinco chamanes que llegaron esa noche.” “Seria una caminata de un par de horas mas”, nos dijo, - la verdad, lo que mas deseaba era estar ya descansando en una buena cama y agradeciéndole por la invitación le dije que deseaba regresar cuando antes al pueblo, J. Carlos también me acompaño en la decisión y así emprendimos el retorno, nos dijo… - solo sigan la trocha y no se desvíen para nada.
FIN

jueves, 2 de octubre de 2008

La Curiosidad de Asistir a una Mesada 2

SEGUNDA PARTE
Ya con Ramón, proseguimos el camino, todos mudos sin hablar de nada, así estuvimos por unos veinte minutos, hasta que ramón me dijo, bueno… ¿como te fue?
... Bueno, sin mencionar que casi me da un infarto, creo que todo bien…
¿Cuánto te dieron?... ni idea no lo conté allí, solo lo guarde, ahora lo cuento le dije, bingo unos 300 soles, estaba bueno le dije, ¿Cómo, solo 300 soles? Le hubieras pedido 1000 soles como mínimo, no sabes cuanto dinero se mueve en ese negocio y es ilegal todo, ¡hubieras pedido mas! me increpaba,… bueno esta bien… al menos esos hombres están al margen de la ley y son peligrosos le dije, sin mencionar más el tema proseguimos nuestro camino.
Se hacia interminable la trocha, con ruidos de taladores a la distancia, y a veces con el pisar de los charcos y saltos de troncos caídos y a veces solo un silencio eterno.
Llegamos, a la casa pequeña, Ramón me dijo; acá venden galletas, el que desee comprar - es la oportunidad - es la ultima casa que encontremos hasta nuestro destino, lo primero que salió a nuestro encuentro fueron dos perros ladrando sin parar hasta que salió la dueña, y muy amablemente saludo al maestro ramón como ella lo llamo, descansamos un poco, nos aseamos, ya para ese punto de la caminata mis zapatos estaban destrozados, y mi ropa toda embarrada de las muchas caídas que tuve a lo largo del camino pero bueno estaba ya tan cerca que las lamentaciones no eran oportunas. Solo quince minutos de descanso y proseguimos la caminata, falta poco decía ramón.
Fueron cuarenta y cinco minutos mas de subida y subida rodeado de puros arboles, maleza, riachuelos, caídas y mucho humedad hasta que al fin ya en la cima de cerro rodeado de muchos maleza y arboles apareció de la nada una casita de material de adobe y techo de calaminas, serian dos habitaciones, una pareja de esposos salió a nuestro encuentro, nos saludaron muy amablemente el maestro, Ramón, nos presento a Emiliano el dueño de la casita y a su esposa maría; muy pobre, solo una mesa, una banca, una pequeña cocina a leña y petates para dormir, nos invitaron asearnos y luego un desayuno, que después de la gran caminata hacia falta algo de alimento
El desayuno fue algo inolvidable, en un tazón nos sirvieron una especie de puré o avena hecho a base de harina plátano con agua, sin dulce, insípido y yucas sancochadas, las galletas que compramos acompaño a nuestra alimentación en la mañana, nada especial, pero alimento mucho y dejo tranquilo el estomago.
¡… Será mejor que descansen…! Dijo Ramón, ya les avisaremos cuando sea la hora del almuerzo… - así fue… - a un lado de la habitación y en un petate me acosté, el cansancio fue tanto que me quede profundamente dormido.
El tiempo paso rápido, apenas sentí el llamada de Juan Carlos, no pude dormir más, era para avisarme que ya el almuerzo estaba listo, eran las catorce horas, con dolores en todo el cuerpo me uní al grupo para almorzar, esta vez, si se veía apetecible el almuerzo; estofado de gallina, arroz, papa, y un refresco,
- ¿algo de frio se siente?, pregunto Juan Carlos, iniciando la conversación en la mesa, si paisa respondió Emiliano, por la noche seguro será mas frio abra que abrigarse, mnnn… mientras escuchaba pensaba en la forma como pasaría la noche, no tenia ni chompa, ni abrigo para poder cubrirme. Terminemos y descansemos otro poco, la noche será larga nos recomendó Ramón. Intercambiamos unas palabras más y pensé en dar un paseo por la zona.
Al alejarme un poco descubría que era todo hermoso, los paisajes de la serranía por un lado, combinado con la ceja de selva por el otro, hacía el contraste y una belleza emocional, algo que solo se puede apreciar desde la altura en donde se ubicaba la casita muy bien camuflada y rodeada de arboles por un lado y hermosa vista por el otro. Como una serpiente un rio cruzando la orilla del cerro, preguntando a Emiliano me decía que era la frontera con el Ecuador, solo nos separa aquel rio, y el puente fronterizo esta para el oeste, indicándome el lugar que a simple vista parecía cerca, pero son horas de camino me conversaba, me lamentaba de no haber traído mi cámara pero Juan Carlos me advirtió que las cámaras en esta ocasión no eran permitidas, salvo permiso especial, pero me converso que llegarían mas maestros a la mesada, era algo que desconocía, ¿mas gente? ni idea quienes serian ni de donde provenían.
Decidí descansar un poco mas, ya se oscurecía y el frio arreciaba mas y mas, le dije a Juan Carlos que si me podría conseguir algo con que abrigarme la verdad, ya me imaginaba como pasaría la noche, me presto el un abrigo que era momentáneo, pero sirvió para el momento y así esperamos hasta que fuera hora de la cena.
A la luz de la luna, con solo el reflejo de la hermosa luna sobre nosotros era la única luz que nos guiaba por el lugar, una velas dentro de la casa y la conversación entre Emiliano y Ramón era lo único interesante en esas horas, mi socio Juan Carlos me decía que esto era así, que estaban esperando a las demás personas y que llegarían en las próxima horas, le preguntaba - ¿quienes eran esas personas? – chamanes, curanderos que participaran de la mesada contesto.
Eran las veintidós horas, el maestro se esta preparando dijo J. Carlos. En la mesa, Ramón coloca objetos santos y sacrílegos. Emiliano nos explico el porque de la presencia de algunos objetos en ella: una imagen de la virgen maría, para que nos cuide de todo mal durante la ceremonia; la cruz de Cristo, para que recordemos que el dio su vida para salvarnos de todo pecado y nos redima; conchas marinas; piedras; huacos; espadas; palos de madera con figuras masculinas y femeninas; agua florida; perfumes de todas las marcas y aromas para que los espíritus se sientan agradecidos y nos digan lo que deseamos saber.
Mientras el maestro, “ramón”, se preparaba llegaron a la casita cinco personajes todos vestidos con poncho y sombrero de paja grande que les cubría todo su rostro, tres mujeres y dos hombres, las mujeres eran gordas con polleras enormes cara redonda pelo trenzado y largo, no se dejaban ver la cara, cubiertas totalmente con el poncho grueso y largo, todos vestidos con color oscuro, de igual forma los hombres, ponchos largos y sombreros enormes que cubrían su rostro, saludaron muy efusivamente a Ramón, hicieron un circulo y conversaban en voz baja no se podía escuchar nada del tema de su conversación, Juan Carlos y yo a un lado, sin decir ni una palabra, - solo le pedía que me consiguiera algo con que cubrirme, el frio ya era insoportable – . Ramón se aparto de las demás personas, se ubico en un lado de la habitación y empezó a preparar la mesa, al fina los objetos los colocaba en el suelo sobre una manta de colores con diseño incaicos, uno a uno cada objeto en su lugar bien posesionado y ayudándose con una linterna de mano de vez en vez alumbraba alguna imagen, pidió que lo dejaran solo en la habitación hasta llegada la hora.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La Curiosidad de Asistir a una Mesada


Quien no siente la curiosidad de asistir a una mesada, o un baño de florecimiento, quien no recuerda al ex Presidente del Perú “Fujimori” visitando muchas veces a los chamanes o curanderos en Huancabamba, ciudad al nororiente del Perú, y darse muchas veces un baño de florecimiento en las ya famosa Laguna de las Huaringas. Creo que todos los que viven en esta parte del mundo asistió a una de ella o ha visto o escuchado lo que es una mesada. Para los que no conocen, es una reunión con un chaman, adivinos, pitonisas o varios curanderos en algunos casos, que se inicia a le media noche y termina en promedio cinco o seis de la mañana.
PRIMERA PARTE
Esta historia me ocurrió hace unos años, en uno de mis viajes de negocios, donde llegue a la ciudad de San Ignacio, muy cerca a la frontera de Ecuador, San Ignacio es una pueblo ubicado en la parte norte oriental del Perú, al norte de la ciudad de Jaén, es un pueblo netamente agricultor su principal cultivo es el café, cacao y frutas en especial plátano, Piña.
Fue la compra de café lo que me llevo hasta San Ignacio, el hacer negocio es muy interesante y mas, si se va por primera vez a una ciudad que, por la lejanía es un pueblo donde las rondas campesinas ponen orden y autoridad. Mi amigo Juan Carlos quien en una conversación, ya después de cerrar los negocios, me comentaba que el asistiría a una mesada, la realizaba su amigo un curandero de la zona llamada Ramón, - es muy acertado y de mucha confianza me indico- , indagándole mas acerca de lo que es la mesada y en que consistía me iba picando la curiosidad por interesarme mas y mas. Tengo que confesar que no le fui muy difícil insistir en su invitación, yo tenía ya las ganas de asistir, más por curiosidad a una de esas reuniones madrugadoras. Me contaba que sólo los días martes o viernes se lleva a cabo, pues desde la antigüedad son días sagrados para la religiosidad andina, fue así donde me informo el día y la hora de salida y es donde inicia mi historia.
La salida fue un viernes, cinco de la mañana, me advirtió que era un largo camino primero en camioneta y luego caminando unas horas, ya en el lugar indicado Juan Carlos me presento al maestro, quien se encargaría del ritual o mesada, después de pactar sus honorarios, en el tira y afloja llegamos a un acuerdo económico sobre el “trabajo” que me haría, contratamos el auto que nos llevaría a pueblo siguiente llamado San José de Lourdes, queda a una hora en auto del pueblo de San Ignacio, la verdad pensé que era una viaje cómodo y la caminata fácil, pero no lleve la ropa adecuada, solo una camisa un pulóver, pantalón Jean y unos zapatos -… nada mas…- , con razón la pregunta de Ramón al decirme - ¿así vas vestido? - yo bien costeño, le dije si… es suficiente. Lo mismo me pregunto Juan Carlos al iniciar la aventura, ¿no llevas nada más?¡No… creo, así esta bien! Solo me mira… me dijo que no es fácil el camino… bueno estoy bien le dije,
Ya en plena marcha en camioneta, el frio empezaba a sentirse poco a poco a pesar de haber un sol hermoso sentía la altura poco a poco, el pulóver fue útil y me ayudo fácil al primer obstáculo.
Después de un hora de camino, con golpes, subidas y bajadas y pasar por muchos abismos, ¡amen del frio!... llegamos al pueblo San José de Lourdes, Ramón me dijo que comprara cigarros, agua florida, unas velas y algo de galletas para comer, es la única tienda que veremos en muchas horas me advirtió, así lo hice, compre las cosas y emprendimos la caminataConforme avanzábamos nos internábamos mas y mas en una espesura de bosque, enormes arboles nos rodeaban el pequeño camino que nos llevaría al lugar indicado, solo ruidos de algunas aves y a veces un silencio sepulcral, y otras solo se escuchaban las pisadas en charcos de agua donde los zapatos no soportaban tanta humedad, y de vez en vez unos resbalones que al suelo no paraba
Llevaríamos un poco más de una hora y a lo lejos se escuchaban ruidos de sierra mecánica, definitivamente eran taladores de arboles, taladores informales, cuando mas caminábamos más profundo era el ruido, fue cuando Ramón, que era el que encabezaba la caminata repentinamente paro la marcha y mirándome me dijo:
¿Deseas ganarte un dinerito?, yo la verdad sin pensarlo mucho le respondí que claro, ¿que tenia que hacer?, el mirándome solo me dijo… ¡…sigue el ruido de los taladores...! - están por aquel lado solo sigue el ruido, pero, ¿Qué dijo?... solo diles que eres de Inrena.
- Inrena, (“Instituto Nacional de Recursos Naturales”), [Organismo publico descentralizado del Ministerio de Agricultura, un organismo gubernamental encargado de regular entre otras cosas a la tala indiscriminada de arboles -] .
Así lo hice, seguí el ruido cada vez mas intenso de los taladores, al pasar varios arboles y ramas coposas me abrí paso entrando a un descampado ya con muchos arboles caídos, al inicio vi solo dos personas en plena faena, pero luego conté como seis personas, todos dejaron de talar al instante, solo una mirada fija y de una les pregunte señores…
Señores buenos días, serian tan amables de darme su nombre…
Los taladores se quedaban mudos, sin embargo del fondo quien parecía el líder me dijo, ¿Qué desea usted? ¿Quien es?... soy del departamento de inrena, saben que esto es ilegal y estoy supervisando esta zona, mejor no hagan problemas y me dan sus nombres y terminemos esto; un murmullo entre ellos se escucho, la verdad yo estaba bien sereno eso tenia que demostrarlo, mas de uno al verme agarraron machete en tono amenazante pero si flaqueaba en ese momento sabia que estaba perdido…- bueno señores por favor que tengo mucho camino por recorrer -
…mire jefe, lo podemos solucionar en este momento, dígame… le damos un sencillo y nos deja tranquilos… nosotros no somos los únicos, además siguiendo el sendero hay muchos mas con mas días talando.¡Bueno cuanto es el sencillo y hablemos rápido para poder seguir mi camino señores…!
Nuevamente charlaron entre ellos… todos aportaban al líder y contaban y recontaban y seguían hablando, - la verdad no pensé que ese negocio era tan rentable, - al final el líder se acerco a mi…
“Acá esta jefe esta difícil el negocio pero es algo, espero que nos deje y siga subiendo… ¡mas pa arriba hay mas fuerte que nosotros!, -se refirió que hay mas taladores con mas tiempo y mas movimiento-”Bueno señores, haciendo un ademán con mi cuaderno que me había proporcionado, borre algunos nombre que algunos me habían dado y aceptando el dinero sin contarlo… di media vuelta y me retire, Juan Carlos, me seguía como cuidándome la espalda. Así nos alejamos poco a poco.